4 de abril de 2014

V Domingo de cuaresma

V Domingo de Cuaresma

Jn 11, 1-45
Había un enfermo, Lázaro, de Betania, el pueblecito de María y de su hermana Marta. María era la que ungió con perfume al Señor y le enjugó los pies con sus cabellos; su hermano estaba enfermo. Las hermanas mandaron a decir al Señor: <<tu amigo está enfermo>>. Jesús, al enterarse, dijo: <<Esta enfermedad no es de muerte, sino para que resplandezca la gloria de Dios y la gloria del hijo de Dios>>. Jesús era muy amigo de Marta, de su hermana y de Lázaro. Y aunque supo que estaba enfermo, se entretuvo aún dos días donde estaba. Sólo entonces dijo a sus discípulos: <<Vamos otra vez a Judea>>. Los discípulos le dijeron: <<Maestro, hace poco querían apedrearte los judíos, ¿y vas a volver allí?>> Jesús contestó:<<¿No tiene doce horas el día? Si uno anda de día no tropieza porque ve la luz de este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque le falta la luz>>. Dijo esto, y añadió:<<Lázaro, nuestro amigo, duerme; pero voy a despertarlo>>. Los discípulos le dijeron: <<Señor, si duerme se recuperará>>. Pero Jesús hablaba de su muerte, y ellos creyeron que hablaba del reposo del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: <<Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Vamos a verlo>>. Entonces Tomás, llamado el Mellizo, dijo a sus compañero: <<Vamos también nosotros a morir con él>>.
A su llegada, Jesús se encontró con que hacía cuatro días que Lázaro estaba muerto. Betania distaba de Jerusalén unos tres kilómetros, y muchos judíos habían ido a casa de Marta y María para consolarlas. Así que oyó Marta que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras que María se quedó en casa. Marta dijo a Jesús:<<Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero yo sé que Dios te concederá todo lo que le pidas>>. Jesús le dijo: <<Tu hermano resucitará>>. Marta le respondió: <<Sé que resucitará cuando la resurrección, el último día>>. Jesús le dijo:<<Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?>>. Le contestó: <<Sí, Señor, yo creo que tú eres el mesías, el hijo de Dios que tenía que venir al mundo>>.
Dicho esto, fue a llamar a María, su hermana, y le dijo al oído: <<El Maestro está ahí y te llama>>. Ella, así que lo oyó, se levantó rápidamente y salió al encuentro de Jesús. Jesús aún no había entrado en el pueblo; estaba todavía en el sitio donde lo había encontrado Marta. Los judíos que estaban en casa de María y la consolaban, al verla levantarse y salir tan aprisa, la siguieron, creyendo que iba al sepulcro a llorar. Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verlo, se echó a sus pies, diciendo: <<Señor, si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto>> Jesús, al verla llorar y que los judíos que la acompañaban también lloraban, se estremeció y, profundamente emocionado, dijo: <<¿Dónde lo habéis puesto?>>. Le contestaron: <<Ven a verlo, Señor>>. Jesús se echó a llorar, por lo que los judíos decían: <<Mirad cuánto lo quería>>. Pero algunos dijeron: <<Éste, que abrió los ojos al ciego, ¿no pudo impedir que Lázaro muriese?>> Jesús se estremeció profundamente otra vez al llegar al sepulcro, que era una cueva con una gran piedra puesta en la entrada. Jesús dijo: <<Quitad la piedra>>. Marta, la hermana del difunto, le dijo: <<Señor, ya huele, pues lleva cuatro días>>. Jesús le respondió:<<¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?>>. Entonces quitaron la piedra. Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: <<Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo bien sabía que siempre me escuchas; pero lo he dicho por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado>>. Y dicho esto, gritó muy fuerte: <<¡Lázaro, sal fuera!::. Y el muerto salió atado de pies y manos con vendas, y envuelta la cara en un sudarios. Jesús les dijo:<<Desatadlo y dejadlo andar>>.

Reflexión
Invoquemos al Espíritu para que Él nos ilumine y nos muestre lo que el Padre quiera decirnos por medio de este relato de la resurrección de Lázaro
  • ¿Qué es lo que Dios quiere decirme por medio de este relato?
  • Personajes que aparecen.
    • ¿Qué dicen?
    • ¿Qué hacen?
    • ¿Por qué?
    • ¿Qué sucede en el relato?
    • ¿Qué cambia?
    • ¿Qué es lo que provocan las palabras de Jesús y el hecho de la resurrección?
  • Me fijo en la persona de Jesús:
    • ¿Qué descubro de su persona a lo largo de todo el hecho?: su postura ante los apóstoles, su actitud ante las hermanas de Lázaro, su actitud ante la muerte de Lázaro, su postura ante Dios Padre...
    • ¿Qué es lo que el autor del Evangelio nos quiere hacer comprender de la persona de Jesús?
    • ¿Qué luces percibo que me ofrece el relato para mi vida, para nuestro mundo?
    • ¿Se dan hoy entre nosotros situaciones que pueden tener cierta relación con el relato?
  • LLamadas
    • Contemplo el hecho. Dialogo con el Señor: le doy gracias, le pido ayuda...
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Material elaborado por Acción Católica General




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