8 de julio de 2015

Convivencia Misioneros del IEME

Dos misioneros canarios, Isidoro Sánchez y Pablo Prieto, participaron en la convivencia anual de los misioneros del I.E.M.E (Instituto Español de Misiones Extranjeras), que tuvo lugar en el pueblo de Los Molinos, en Madrid, la pasada semana. 




Los pasados días 29 de junio al 3 de julio, cuando el calor arreciaba en el horno asfáltico capitalino de Madrid, un grupo amplio de compañeros del IEME buscamos el mayor frescor de Los Molinos en las estribaciones de Guadarrama para tener nuestra convivencia anual. Ha sido la primera vez que yo participo desde que me incorporara al instituto hace poco más de tres años. Según dicen los veteranos, había más número de participantes que otras veces, y también más presencia joven y de compañeros que aún trabajan en los lugares de destino.

Para mí ha sido una experiencia enriquecedora y refrescante, pausando el intenso período de mejoramiento de la lengua inglesa en esta ciudad del norte de Inglaterra. Hubo algo de trabajo, como informes de la Dirección General y trabajo sobre los objetivos correspondientes a este año que plantea la programación quinquenal de la misma. También hubo un día de clima más reflexivo y orante, y otro de salida a Ávila a admirar parte de la edición de este año de la exposición “Las edades del hombre (y la mujer)”, especialmente dedicada este año a la Santa doctora abulense, en su quinto centenario. Pero lo que más nos ocupó fue convivir y compartir. Muchos ratos de oración, celebración, comida compartida, fiesta y alegría entre todos nosotros. Tiempo para reencontrar a hermanos muy queridos, algunos de los cuales hacía muchos años que no abrazaba.

Tiempo también para escuchar de primera mano, con ese temblor verdadero y emocionado de nuestros mayores sus interminables anécdotas y experiencias. Un grupo grande hacía bodas de oro y plata. Todo un tesoro de vida entregada. Otros que renovaban sus compromisos temporales por cinco años más, entre ellos nuestro querido paisano, Isidoro Sánchez, y hasta un nuevo navegante, Julián Martín de Plasencia, que firmaba por primera vez en nuestra familia. Tiempo para soñar el futuro inmediato. Un gozo especial fue abrazar a Mariano Martínez, mi hermano de lucha infatigable estos últimos años en Nueva Guinea.

Tiempo también para reunirme con la mayoría de mi nuevo grupo de Zambia y establecer los itinerarios que me llevaran a África, siempre con Canarias y también Nicaragua en el corazón. Estos días me han dejado un poso agradable que mezcla sabiamente lo nuevo y lo viejo para bien de los destinatari@s de la misión.

Yo seguiré en Inglaterra lo que queda de año, y con Dios primero, estaré empezando la nueva presencia en África a inicios de 2016. Un saludo entrañable a tod@s. El Puente Atlántico seguirá abierto.

Pablo Prieto,
Misionero I.E.M.E

No hay comentarios :

 
Copyright © 2016 Misiones Canarias
DELEGACIÓN DIOCESANA DE MISIONES Y O.M.P | DIÓCESIS DE CANARIAS