AGENDA FEBRERO - MARZO

  • Día de Hispanoamérica
    El próximo 5 de marzo de 2017 celebramos el Día de Hispanoamérica, bajo el lema "Vayan, sin miedo, para servir".

  • Lema y Cartel Infancia Misionera 2017
    El próximo 22 de enero de 2017 se celebra la Jornada de Infancia Misionera con el lema "Sígueme"


  • Materiales Infancia Misionera 2017
    Después de las Navidades los niños misioneros se preparan, con los siguientes materiales, para vivir la Jornada de Infancia Misionera.

  • NO TIENES EXCUSAS, TÚ TAMBIÉN PUEDES SER MISIONERO

    Últimas noticias

    24 de febrero de 2017

    Vivir y acompañar en el exilio

    La reflexión de una misionera tras salir de Sudán del Sur y vivir en un exilio.


    Durante esta semana hemos oído hablar mucho sobre la situación que padece la población de Sudán del Sur. El Papa ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para ayudar este pueblo "Que el Señor sostenga a estos hermanos nuestros y a cuantos trabajan para ayudarles" pedía Francisco. El pasado miércoles compartíamos el testimonio de una misionera comboniana que decidió no abandonar a su pueblo y acompañar, en el exilio, a sus hermanos sudaneses. "Nosotras las misioneras, optamos por quedarnos con el pueblo aún en situaciones de peligro, si es necesario, conscientes de que nuestra vida la hemos ya donado al Señor" decía esta misionera. Ahora se encuentra en Uganda, cerca del campo de refugiados donde realiza un servicio de pastoral y a acompaña a sus hermanos en su exilio, que también es el suyo.

    Estamos a punto de entrar en el tiempo de Cuaresma y el Papa en su mensaje nos recuerda que es un "tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado... cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor". Por esto queremos compartir con ustedes la reflexión que ha enviado esta misionera comboniana desde "su exilio". Deseamos que les ayude para que en esta Cuaresma puedan abrir los ojos, ante los más débiles y acogerles y hacer suyas las palabras del Santo Padre "El otro es un don"

    Reflexión de una misionera comboniana que vive y acompaña a los hermanos de Sudán del Sur en su exilio

    "¡Bendito sea Dios! Hago memoria de la Palabra divina que hoy me ayuda a leer esta nueva realidad de "exilio":  Todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, cuidad de practicarlos, para que viváis, os multipliquéis y lleguéis a tomar posesión de la tierra que Yahveh prometió bajo juramento a vuestros padres. Acuérdate de todo el camino que Yahveh tu Dios te ha hecho andar durante estos cuarenta años en el desierto para humillarte, probarte y conocer lo que había en tu corazón: si ibas o no a guardar sus mandamientos.

    Exilio es una palabra grávida de significado teológico, en la tradición bíblica esta dinámica es importante:

          Salida = éxodo      Experiencia del desierto = exilio     Entrar en la tierra prometida = retorno

    La salida, el éxodo tiene lugar a toda prisa, hay angustia, miedo, no hay completa lucidez de lo que está sucediendo. El tiempo es limitado y se intenta llevar consigo todo lo posible, se selecciona aquello que se considera importante para la vida. En la prisa y en el pensar a las cosas, se pierde un poco la consciencia de lo que realmente se está dejando atrás, de lo que está sucediendo en lo profundo del corazón. Ignoramos de hacernos ciertas preguntas: Qué cambio de vida es necesario actuar de ahora en adelante? Qué es necesario que muera para que una nueva vida surja? Con la falta de consciencia se corre el riesgo de la superficialidad: se llega a la nueva destinación con las cosas de antes y se intenta reconstruir una rutina como la de antes sin darnos cuenta de la ruptura, y que la continuación es mas imaginaria que real. Intentamos adaptar lo viejo a lo nuevo, el pasado al presente como quien quiere llenar la brecha que se ha creado entre la salida y la entrada en una nueva tierra.
    La salida es un pasaje dramático y es necesario profundizar su significado y escuchar el propio corazón, reflexionar y darse cuenta de lo que está sucediendo dentro y fuera de nosotros, se necesita lucidez de mente y de corazón para comprender las implicaciones de la salida; porque no hay entrada en la tierra prometida sin antes experimentar el drama de la salida y la privación. El exilio no es el automático transferirse de una región a otra o de un régimen político a otro. El exilio es la situación interna de nuestro corazón, de nuestra humanidad cuando no somos capaces de estar juntos y vivir en armonía. Exilio es la condición de cada uno de nosotros cuando no somos capaces de reconocer en el otro, otro yo.

    La experiencia del desierto es oportunidad de un nuevo aprendizaje: Dios guía a su pueblo en el desierto y lo pone a la prueba, para conocer lo que había en su corazón, exilio es condición de posibilidad para aprender el buen vivir. En el exilio Dios reeduca nuestro corazón para que podamos aprender de nuevo a amar, a vivir en armonía y para que seamos capaces de reconocernos como pertenecientes a la misma familia humana.

    Entrada en la tierra prometida/ retorno: Yahveh tu Dios te conduce a una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las montañas, una tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados; tierra de olivas, de aceite y de miel. Comerás hasta hartarte, y bendecirás a Yahveh tu Dios en esa tierra buena que te ha dado. Guárdate de olvidar a Yahveh tu Dios descuidando los mandamientos, no sea que cuando comas y quedes harto, tu corazón se engría y olvides a Yahveh tu Dios que te sacó del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No digas en tu corazón: «Mi propia fuerza y el poder de mi mano me han creado esta prosperidad».

    Y cuando llegas y entras a la tierra prometida, tampoco sucede de modo automático, entrar es tan dramático como salir. Hay que estar atento para captar la gratuidad del don recibido y del donador, don que ha de ser descubierto y valorizado. Alardear de nuestras propias fuerzas es orgullo que nos impide de reconocer y bendecir al Señor, y nos conduce a olvidarlo. El orgullo genera la murmuración, el malcontento, el rechazo de lo nuevo y la reivindicación de los propios derechos y la afirmación de sí mismos.  En la tierra prometida se entra en calidad de huéspedes,  con la humildad de quien acepta un don, se entra con la conciencia de tener que aprender de nuevo a vivir bien con todos, a amar y a reconocer a Dios y a los demás, es el retorno a la unidad originaria del Edén... que así sea! "

    Nosotros hoy rogamos por este Pueblo y por tantos misioneros que permanecen junto a él y les invitamos a que hagan lo mismo #oremosXmisioneros.

    21 de febrero de 2017

    Carta desde el Exilio

    Los misioneros siempre optan por quedarse con el pueblo aún en situaciones de peligro, si es necesario, conscientes de que sus vidas las han donado al Señor. Este es el caso de esta misionera comboniana que comparte el sufrimiento del pueblo del Sudán del Sur y su propio exilio para acompañarles.


    Queridos amigos/amigas, quisiera compartir con ustedes algo sobre la situación que estamos viviendo aquí en Sur Sudan.

    Les escribo desde Uganda, donde estamos en exilio junto a nuestro pueblo del Sur Sudán. Las razones del exilio son varias y complejas, antes de Navidad escuchamos rumores de un posible ataque entre los soldados de la oposición y los del gobierno. Por casi todo el mes vimos cientos de personas huir hacia el norte de Uganda donde están los campos de refugiados; la gente caminaba tanto bajo el sol, con niños y cargando los bienes necesarios como podían. Nos preguntábamos como sería nuestra Navidad, gracias a Dios la celebramos bien y recibimos el nuevo año alegremente en comunidad con la gente, aunque al mismo tiempo en muchos de ellos captamos tensión y miedo.

    Terminadas las fiestas, como previsto, las hermanas viajamos a Nairobi para el retiro la asamblea anuales. Mientras estábamos en Nairobi recibimos la noticia de que el domingo en una de las capillas, mientras la comunidad rezaba, los soldados entraron y mientras la gente huía, seis personas fueron asesinadas, entre ellos un catequista. Regresando de Nairobi, estando aún en la frontera con Uganda, encontramos algunos de nuestros feligreses allí: rostros cansados, agobiados, sufridos; nos informaron sobre la situación en nuestra zona y nos dijeron que toda la gente estaba huyendo porque nadie se sentía seguro ahí. La gente huyó con todos sus bienes, caminando por horas bajo el sol, cargando pesos, durmiendo algunas noches en los bordes de la calle y cuando finalmente llegaron a la frontera tuvieron que esperar algunas horas para ser inscritos y asignados por las Naciones Unidas a un campo de refugiados. Ver a nuestra gente en esas condiciones sentí pena, parecían ovejas sin pastor.

    En la frontera vimos muchos autobuses de las Naciones Unidas UNHCR que transportaban a la gente hacia los campos de refugiados, detrás de ellos partían también camiones transportando sus pertenencias: recipientes para el agua, colchonetas, sillas, mesas, ollas, en fin, todo muy simple, lo que la gente posee. Dejada la frontera, nosotras continuamos nuestro viaje hacia el Sur Sudán, y lo largo del camino vimos muchas cabañas cerradas con candado, pozos sin mujeres que recogieran agua, aldeas vacías y patios sin niños que jugaran, ningún joven paseando por las calles o jugando en el campo de fútbol. En el camino encontramos de nuevo gente caminando hacia la frontera: hombres sudorosos y fatigados, el polvo rojizo cubría sus caras y su ropa, rostros cansados, llevaban sus motos o bicicletas sobrecargadas con sus animales, sacos, cajas y otras pertenencias.

    Aquella primera noche de nuestro regreso percibí un silencio extraño, los perros aullaban como si lloraran la ausencia de sus amos. A la mañana siguiente no hubo gallos que anunciaran el amanecer. En la tierra de la misión, las personas más vulnerables estaban esperando que se les ayudara para llegar a la frontera con sus bienes, estos eran: mujeres embarazadas, personas con discapacidad, ancianos, enfermos, éstos fueron ayudados de manera especial. Por la mañana fuimos a saludarlos y a conversar con ellos, su presencia me hizo pensar a los pobres de Yahveh, a aquel resto fiel del pueblo de Israel que esperaba solo en Dios su liberación y salvación. Una joven con discapacidad se me acercó, me tiró del brazo y me abrazó, luego me ofreció un pedazo de caña de azúcar. Otro chico con retraso mental me llamó desde donde estaba sentado en el suelo y me ofreció un trozo de patata dulce (camote). Gestos de dulzura y calidez de quien de guerra o de luchas tribales no entiende mucho, de quien vive la relación con los demás de manera simple y espontánea ... y le pedí al Señor de donarme un corazón sencillo como el de ellos.

    Nosotras como misioneras/os optamos por quedamos con el pueblo aún en situaciones de peligro, si es necesario, conscientes de que nuestra vida la hemos ya donado al Señor. Hacer causa común con las personas con las que vivimos es una parte importante del legado que Daniel Comboni nos dejó, es profecía en nombre de la pobreza y de la hermandad universal, porque para Dios no existen vidas humanas más preciosas que otras. En nuestro caso fue la gente que abandonó el lugar y nos quedamos solo las hermanas y los misioneros. La gente nos advirtió de salir también nosotros, porque en cualquier momento podría comenzar el enfrentamiento armado, nos pidieron de no abandonarlos en los campos, de visitarlos, de ir a rezar con ellos. Como equipo pastoral pedimos al Señor que nos asistiera con su sabiduría, entre nosotros dialogamos tratando de discernir que hacer; al final decidimos dejar la misión el lunes 6 de febrero y partimos hacia la comunidad comboniana más cercana en el norte de Uganda; zona donde están los campos. Queremos ofrecer un servicio pastoral a nuestros feligreses y acompañar esta experiencia de exilio, que es también el nuestro.

    Fuente: Misioneras Combonianas 

    20 de febrero de 2017

    Recogida de materiales para el Sudán del Sur

    Las Hermanas Salesianas están recogiendo materiales para enviar a la misionera Lourdes Hermoso, quien se encuentra en el Sudán del Sur.



    Hasta el próximo día 31 de Marzo, las Salesianas del colegio de Ntra. Sra del Pilar, en Guanarteme van a recoger todo tipo de materiales educativos, de manualidades, deporte y música. Además de comida, ropa, enseres de aseo, muebles para aulas, máquinas de coser, telas, para talleres de promoción a la mujer. Para ayudar a la misionera Lourdes Hermoso, quien se encuentra en Juba ciudad de Sudán del Sur, hasta donde se enviará un contenedor con todo lo que logren recaudar.

    Se necesitan materiales para los colegios de infantil y primaria con un total de 1.100 alumnos. Además de materiales para el centro de promoción de la mujer, donde participan unas 100.

    MATERIAL EDUCATIVO, MANUALIDADES, DEPORTE, MÚSICA
    · juguetes educativos especialmente para infantil. 4-6 años (Le educación es en Ingles)
    · material de papelería:
    · Cuadernos de una raya, A5 y A4
    · Cuadernos de cuadros, A5
    · papel para fotocopias, blanco y de colores
    · lápices
    · bolígrafos
    · gomas
    · sacapuntas
    · colores (no rotuladores que se secan porque hace mucho calor)
    · cartulinas de colores; Grandes y A4
    · papeles de colores de diversos tipos. Para manualidades y posters
    · reglas de 30 cm
    · regalas para pizarra
    · compás, semicírculos… (caja de reglas y compás para matemáticas)
    · balones
    · material de deporte varios
    · equipo de deporte (uniformes para diversas categorías)
    · instrumentos musicales
    · pizarra blanca móvil (con ruedas para las reuniones y curso formativos
    · material para laboratorio de primaria (electricidad, óptica, imanes … cosas básicas aquí no
    hay nada para unas prácticas o demostraciones elementares…)


    MATERIALES PARA EL CENTRO DE PROMOCIÓN DE LA MUJER, CURSO DE CORTE Y CONFECCIÓN


    En el centro de promoción de la mujer participan unas 100, mujeres con diverso curso:
    alfabetización, corte y confección, costura, agricultura, ganadería
    Se necesita material para el curso de corte y confección y la producción para que las mujeres
    produzcan y vendan.
    · Máquinas de coser manuales para las mujeres (no tienen electricidad en sus casa)
    · Máquinas de coser eléctricas para los cursos y la producción en el centro (no industriales ya
    que su nivel es básico)
    · máquina de overlock
    · telas ( de todo tipo) (material de verano)
    · hilos, botones, broches, alfileres, agujas de máquina y mano…
    · tijeras
    · reglas de corte y confección
    · papel grande para hacer patrones
    · cintas, elásticos…
    · telas de algodón para los uniformes del colegio de infantil y de la primaria.
    colores: verde, rojo, naranja, amarillo para infantil
    beige y azul marino para primaria


    COMIDA
    En los colegios de infantil y primaria se da una comida diaria a los niños. También se distribuye
    alimentos a la gente más necesitada.
    Todo tipo de comida que no se estropea fácilmente.
    · arroz, lentejas, garbanzos, judías, harina
    · pasta
    · azúcar, sal
    · aceite
    · latas o botes de verduras, tomate, atún


    ROPA
    Para distribuir a los pobres o regalar a los niños y jóvenes como premios en el colegio y oratorio.
    Todo de verano, ya que en Sudan del sur hace siempre mucho calor
    · ropa para todas las edades y sexo
    · zapatos, sandalias, chanclas, zapatillas de deporte….
    · gorras y ropa de deporte
    · camisetas ….


    MUEBLES
    Mobiliario escolar, pupitres, sillas, mesas, armarios…
    Pintura para paredes, exteriores, lavable.

    JABÓN DE LAVAR ROPA, Lavavajillas para fregar platos, gel, champú, pasta dientes, cepillos (aseo en general)
    CANDADOS para puertas mínimo 10cm
    Filtros para el agua (puede ser jarras con filtros o filtros más industriales) para poder beber agua en las casas.
    Y todo lo que creamos pueda ser necesario o de utilidad.

    14 de febrero de 2017

    Proyecto Misioneras Combonianias en Alto Egipto

    Las Misioneras Combonianas realizan un proyecto de promoción de la mujer en el Alto Egipto.


    Las Misioneras Combonianas quieren ayudar a las mujeres de Sawaghi (Alto Egpito) a través de unos talleres de costura. Pero no cuentan con los materiales necesarios: máquinas de coser, telas, hilos, etc... y nos piden colaboración económica para poder comprar estos materiales.



    El proyecto se realizará a Sawaghi ( Nagaa El Sayagh), pequeño centro rural que se encuentra en la periferia de Luxor, Alto Egipto.
    El pueblo ha crecido mucho en los últimos años por el hecho que Luxor, ciudad turística, ofrecia trabajo a mucha gente. Muchas familias se desplazaron hasta alli en busca de trabajo y de una vida mas digna.
    Pero desde la revolución del 2011 los turistas no volvieron y por ello muchas familias se han quedado sin trabajo. La gente busca desesperadamente un trabajo para sacar adelante su familia y de frecuente necesitan ayuda.
    Las mujeres y algunas jóvenes han pedido si podríamos enseñarles a coser y a hacer trabajos manuales de ganchillo, bordado, ect.
    Hemos pensado que ésta es una iniciativa buena para la promoción de la mujer y para mejorar su futuro. Por ello hemos aceptado su propuesta  y estamos pensando en todo lo necesario para preparar el ambiente para este servicio.
    Necesitamos para ello algunas máquinas de coser, tejido, lana y material para coser. Las beneficiarias directas de este proyecto son las mujeres y jóvenes que desean aprender para mejorar  con dignidad la situación económica de sus familias.

    Nosotras como comunidad nos comprometemos a compartir con ellas nuestra formación y conocimiento  en este campo y el local que se utilizará para desarrollar el proyecto.
    A ustedes nuestro GRACIAS sincero por todo lo que podrán hacer en favor de estas jóvenes y su proyecto.

    En el siguiente enlace se expone lo que necesitan: Más información 


    Si estás interesado en colaborar con este proyecto ponte en contacto con nosotros:

    Delegación Diocesana de Misiones y OMP
    C/ López Botas, 8
    Las Palmas de G.C.
    Email: ddmlaspalmas@hotmail.com
    Tlfo: 928.32.14.07

    13 de febrero de 2017

    Día de Hispanoamérica 2017

    El próximo 5 de marzo de 2017 celebramos el Día de Hispanoamérica, bajo el lema "Vayan, sin miedo, para servir".



    Al celebrase el Día de Hispanoamérica en todas las diócesis de España, la Iglesia renueva su compromiso misionero y su vocación de llegar "hasta los confines de la Tierra" anunciando a Cristo, quien fue, es y será por siempre el único mediador entre Dios y los hombres, modelo de humanidad plena y reconciliada, hasta que su Palabra reine en cada hogar y en cada corazón del mundo.
    Debemos hacerlo sin temor, con el coraje que dona el Espíritu Santo a sus fieles, recordando que el propio Evangelio se abre y se cierra con las mismas palabras de aliento que podrían traducirse en el lema que acompaña la celebración del Día de Hispanoamérica de este año 2017: "Vayan, sin miedo, para servir"


    El Día de Hispanoamérica nos invita:

    A renovar la hermosa vocación de ser discípulos y misioneros de Jesús Buen Pastor, y a ser dóciles a las mociones de ese Espíritu que impulsa a la Iglesia y la conduce en su misión Evagelizadora.

    A recordar a los miles de sacerdotes de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) que en las últimas que en las últimas décadas partieron de España y lo dejaron todo para ser misioneros en América Latina, un llamado general de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de la Conferencia Española renueva y fortalece cada año y dirige especialmente a todos los sacerdotes de España.


    Materiales: 

    10 de febrero de 2017

    Mensaje de Cuaresma

    Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2017La Palabra es un don. El otro es un don.

    Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2017

    Queridos hermanos y hermanas:
    La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este camino, recibimos siempre una llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios “de todo corazón” (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a Él, y con esta espera manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 de enero de 2016).

    La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo, está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, en la parábola del hombre rico y del pobre Lázaro (cf. Lc 6,19-31). Dejémonos guiar por este relato tan significativo que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.

    1.- El otro es un don

    La parábola comienza presentándonos a los dos personajes principales, pero es el pobre el que viene descrito con más detalle: él se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas (cf. vv. 20-21). El cuadro es sombrío, y el hombre degradado y humillado.

    La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas que significa literalmente “Dios ayuda”. Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como una historia personal. Mientras que el rico es como si fuera invisible, para nosotros es alguien conocido y casi familiar, tiene un rostro; y, como tal, es un don, un tesoro de valor incalculable, un ser querido, amado, recordado por Dios, aunque su condición concreta sea la de un desecho humano ((cf. Homilía, 8 de enero de 2016).

    Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico.

    2.- El pecado nos ciega

    La parábola es despiadada al mostrar las contradicciones en las que encuentra el rico (cf. v. 19). Este personaje, al contrario que el pobre Lázaro, no tiene un nombre, se le califica solo como “rico”. Su opulencia se manifiesta en la ropa que viste, de un lujo exagerado. La púrpura, en efecto, es muy valiosa, más que la plata y el oro, y por eso estaba reservada a las divinidades (cf. Jr 10, 9) y a los reyes (cf. Jc 8. 26). La tela era un lino especial que contribuía a dar al aspecto un carácter casi sagrado. Por tanto, la riqueza de este hombre es excesiva, también por la exhibía de manera habitual todos los días: “Banqueteaba espléndidamente cada día” (v. 19). En él se vislumbra de forma patente la corrupción del pecado, que se realiza en tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia ((cf. Homilía, 20 de septiembre de 2013).

    El apóstol Pablo dice que “la codicia es la raíz de los todos los males” (1 Tim 6, 10). Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo titánico (cf. Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 55). En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien ye ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos, a nosotros y a todo el mundo, a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz.

    La parábola nos muestra cómo la codicia del rico lo hace vanidoso. Su personalidad se desarrolla en la apariencia, en hacer ver a los demás lo que él se puede permitir. Pero la apariencia esconde un vacío interior. Su vida está prisionera de la exterioridad, de la dimensión más superficial y efímera de la existencia (cf, ibíd., 62).

    El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención. El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación.

    Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: “Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá a otro; o al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero” (Mt 6, 24)

    3.- La Palabra es un don

    El Evangelio del rico y del pobre Lázaro nos ayuda a prepararnos bien para la Pascua que se acerca. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos invita a vivir una experiencia semejante a la que el rico ha vivido de manera muy dramática. El sacerdote, mientras impone la ceniza en la cabeza, dice las siguientes palabras: “Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás”. El rico y el pobre, en efecto, mueren, y la parte principal de la parábola se desarrolla en el más allá. Los dos personajes descubren de repente que “sin nada vinimos al mundo y sin nada nos iremos” (1 Tim 6, 7).

    También nuestra mirada se dirige al más allá, donde el rico mantiene un diálogo con Abraham, que llama “padre” (Lc 16, 24-27), demostrando que pertenece al pueblo de
    Dios. Este aspecto hace que su vida sea todavía más contradictoria, ya que hasta ahora no se había dicho nada de su relación con Dios. En efecto, en su vida no había lugar para Dios, siendo él su único dios.

    El rico solo reconoce a Lázaro en medio de los tormentos de la otra vida, y quiere que sea el pobre quien le alivie en su sufrimiento con un poco de agua. Los gestos que se piden a Lázaro son semejantes a los que el rico hubiera tenido que hacer y que nunca realizó. Abraham, sin embargo, le explica: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males; por eso, encuentra aquí su consuelo, mientras que tú padeces” (v.25). En el más allá se restablece una cierta equidad y los males de la vida se equilibran con los bienes.

    La parábola se prolonga, y, de esta manera, su mensaje se dirige a todos los cristianos. En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: “Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen” (v. 29). Y frente a la objeción del rico, añade: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto” (v. 31).

    De esta manera, se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

    Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor –que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador- nos muestra el camino a seguir. Qué el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana. Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.


    Vaticano, 18 de octubre de 2016,
    Fiesta de san Lucas evangelista

    3 de febrero de 2017

    El misionero acoge al necesitado

    El Papa Francisco, en su Intención para este mes de Febrero, nos invita a acoger al necesitado. Nuestra misionera María del Pino Rodríguez, es un claro ejemplo, acoge las necesidades de muchos niños en Filipinas.


    María del Pino Rodríguez de Rivera cambió su prometedora carrera deportiva, por servir a Dios y a los más necesitados a través de su vocación religiosa y misionera.

    Lleva cinco años en Baseco, uno de los rincones más pobres de Manila, Filipinas, y su día a día es una obra de misericordia. "Dar de comer, dar de beber..." "Acoger al necesitado".
    Para ella es muy importante escuchar las necesidades, los miedos, los sueños de las personas. Nos dice: "Cuando el misionero llega por primera vez al territorio de misión, debe escuchar y acompañar los sueños de esas personas, no el suyo".

    En la siguiente entrevista nos cuenta por completo su testimonio misionero, junto a las Hermanas del Santísimo Sacramento y de María Inmaculada.

    23 de enero de 2017

    Cómo colaborar con la Infancia Misionera

    El pasado domingo, 22 de enero, celebramos la Jornada de Infancia Misionera bajo el lema "Sígueme".  

     

    ¿Quieres ayudar a los misioneros que velan por el bienestar  de los niños en los territorios de misión?

    Si quieres aportar tu granito de arena, al igual que lo hacen cientos de niños por todo el mundo. A continuación te decimos cómo puedes hacer tu donativo.

    Colaborar con un donativo para la Infancia Misionera:

    • Puedes entregar tu donativo y/o hucha del compartir en tu parroquia, colegio o directamente en nuestra delegación diocesana de misiones.
      • Estamos en:
                         Casa de la Iglesia
                         C/ López botas, 8
                         Vegueta - Las Palmas de G.C

    • Puedes realizar el ingreso o transferencia en las siguientes cuentas de Obras Misionales Pontificias (Canarias)
      • Bankia: ES71-2038-9005-6960-0073-4939
      • Santander: ES14-0049-4996-3523-1659-9819


    Conoce el camino que hace tu donativo hasta llegar a la Misión

    ¿Dónde va a parar el dinero recogido en la Jornada de la Infancia Misionera? ¿Cómo llega tu donativo a los misioneros? 
    Te explicamos cuál es el recorrido de tu euro, desde que lo introduces en la hucha del compartir o en el sobre de Infancia Misionera hasta que llega a las misiones.

     
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