DOMUND 2016 - SAL DE TU TIERRA

  • Materiales Domund 2016
    Descubre los materiales de animación y formación misionera para el Domund "Sal de tu tierra"...



  • Cartel y lema
    "Sal de tu tierra" es el lema de este año para el Domund.



  • Mensaje del Papa
    Mensaje del Papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones
  • CONCURSO CHRISTMAS

    Últimas noticias

    22 de septiembre de 2016

    Entrevista a Manolín Ramírez

    Entrevista a Manolín Ramírez en "Las mañanas de Radio Gáldar" con Eulalia Marina.



    Ambos han realizado un repaso a los 9 años de labor misionera en Mozambique y a cuáles son las sensaciones, de Manolín, después de su vuelta en mayo a nuestra Diócesis.  Donde estará por dos años como párroco del Doctoral y Balos  y como nuevo director del secretariado Diocesano de Misiones y Obras Misionales Pontificias.





























    20 de septiembre de 2016

    Oremos por la Paz en el mundo

    El Papa Francisco convoca hoy una Jornada de Oración por la paz, con motivo de la celebración del Encuentro Interreligioso 'Sed de Paz. Religiones y cultura en diálogo"

    Foto de Radio Vaticana http://es.radiovaticana.va/

    En el encuentro ‘Sed de paz. Religiones y cultura en diálogo’ participan líderes mundiales de nueve religiones, seis premios Nobel de la Paz, representantes del mundo de la cultura, un grupo de 25 refugiados y, el martes, se unirá el Papa Francisco. Este encuentro es tan importante para el Santo Padre que no solo quiere unirse en persona a la oración por la Paz en el mundo, sino que lanzo una invitación a todos los fieles para que se unan en oración desde todos los rincones del mundo.

    El Papa Francisco lanzó la invitación a orar por la Paz después del rezo del Ángelus del pasado domingo ante miles de peregrinos y fieles.

    “El próximo martes iré a Asís para el encuentro de oración por la paz, 30 años después de aquel histórico que convocó san Juan Pablo II”, dijo. Y añadió: “Invito a las parroquias, a las asociaciones eclesiásticas, individualmente a los fieles de todo el mundo, para que vivan ese día como una Jornada de Oración por la Paz”. Porque, aseguró el santo padre, “hoy tenemos necesidad de paz en esta guerra que existe en todas las partes del mundo”.

    Recemos por la paz –pidió el Papa– siguiendo el ejemplo de San Francisco, hombre de fraternidad y de bondad”, porque “estamos todos llamados a ofrecer al mundo un fuerte testimonio de nuestro empeño común por la paz y la reconciliación entre los pueblos”. Y concluyó: “Así, el martes, todos, unidos en oración. Recemos por la paz”.


    Síguelo en directo desde: 
    - La web de la Comunidad de San Egidio, ofrece la retransmisión en directo. Desde http://www.santegidio.org/index.php podrá seguirse en directo el 30 Encuentro Encuentro Interreligioso en Asís que este año se celebra con el lema ‘Sed de paz. Religiones y cultura en diálogo’
    - También podrá seguirse y escucharse en directo la oración del Papa Francisco desde la web Radio VaticanaRadio Vaticana: http://es.radiovaticana.va

    Fuente:
    Obras Misionales Pontificias

    31 de agosto de 2016

    Materiales Domund 2016

    Obras Misionales Pontificias ofrece los siguientes materiales de animación misionera, para que las comunidades parroquiales, los colegios... se preparen para "vivir" y celebrar el próximo Domund "Sal de tu tierra".



        
                                                                  Descargar información

    Materiales para la animación misionera

















    30 de agosto de 2016

    Mensaje del Papa Francisco para la JMM 2016

    Mensaje del Papa Francisco para Jornada Mundial de las Misiones 2016



    Queridos hermanos y hermanas:

    1. El Jubileo Extraordinario de la Misericordia, que la Iglesia está celebrando, ilumina también de modo especial la Jornada Mundial de las Misiones 2016: nos invita a ver la misión ad gentes como una grande e inmensa obra de misericordia tanto espiritual como material. En efecto, en esta Jornada Mundial de las Misiones, todos estamos invitados a “salir”, como discípulos misioneros, ofreciendo cada uno sus propios talentos, su creatividad, su sabiduría y experiencia en llevar el mensaje de la ternura y de la compasión de Dios a toda la familia humana. En virtud del mandato misionero, la Iglesia se interesa por los que no conocen el Evangelio, porque quiere que todos se salven y experimenten el amor del Señor. Ella “tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio” (bula Misericordiae vultus, 12), y de proclamarla por todo el mundo, hasta que llegue a toda mujer, hombre, anciano, joven y niño.

    2. La misericordia hace que el corazón del Padre sienta una profunda alegría cada vez que encuentra a una criatura humana; desde el principio, Él se dirige también con amor a las más frágiles, porque su grandeza y su poder se ponen de manifiesto precisamente en su capacidad de identificarse con los pequeños, los descartados, los oprimidos (cf. Dt 4,31; Sal 86,15; 103,8; 111,4). Él es el Dios bondadoso, atento, fiel; se acerca a quien pasa necesidad para estar cerca de todos, especialmente de los pobres; se implica con ternura en la realidad humana del mismo modo que lo haría un padre y una madre con sus hijos (cf. Jer 31,20). El término usado por la Biblia para referirse a la misericordia remite al seno materno: es decir, al amor de una madre a sus hijos, esos hijos que siempre amará, en cualquier circunstancia y pase lo que pase, porque son el fruto de su vientre. Este es también un aspecto esencial del amor que Dios tiene a todos sus hijos, especialmente a los miembros del pueblo que ha engendrado y que quiere criar y educar: en sus entrañas, se conmueve y se estremece de compasión ante su fragilidad e infidelidad (cf. Os 11,8). Y, sin embargo, Él es misericordioso con todos, ama a todos los pueblos y es cariñoso con todas las criaturas (cf. Sal 144,8-9).

    3. La manifestación más alta y consumada de la misericordia se encuentra en el Verbo encarnado. Él revela el rostro del Padre rico en misericordia, “no solo habla de ella y la explica usando semejanzas y parábolas, sino que además, y ante todo, él mismo la encarna y personifica” (Juan Pablo II, encíclica Dives in misericordia, 2). Con la acción del Espíritu Santo, aceptando y siguiendo a Jesús por medio del Evangelio y de los sacramentos, podemos llegar a ser misericordiosos como nuestro Padre celestial, aprendiendo a amar como él nos ama y haciendo que nuestra vida sea una ofrenda gratuita, un signo de su bondad (cf. bula Misericordiae vultus, 3). La Iglesia es, en medio de la humanidad, la primera comunidad que vive de la misericordia de Cristo: siempre se siente mirada y elegida por Él con amor misericordioso, y se inspira en este amor para el estilo de su mandato, vive de él y lo da a conocer a la gente en un diálogo respetuoso con todas las culturas y convicciones religiosas.

    4. Muchos hombres y mujeres de toda edad y condición son testigos de este amor de misericordia, como al comienzo de la experiencia eclesial. La considerable y creciente presencia de la mujer en el mundo misionero, junto a la masculina, es un signo elocuente del amor materno de Dios. Las mujeres, laicas o religiosas, y en la actualidad también muchas familias, viven su vocación misionera de diversas maneras: desde el anuncio directo del Evangelio al servicio de caridad. Junto a la labor evangelizadora y sacramental de los misioneros, las mujeres y las familias comprenden mejor a menudo los problemas de la gente y saben afrontarlos de una manera adecuada y a veces inédita: en el cuidado de la vida, poniendo más interés en las personas que en las estructuras y empleando todos los recursos humanos y espirituales para favorecer la armonía, las relaciones, la paz, la solidaridad, el diálogo, la colaboración y la fraternidad, ya sea en el ámbito de las relaciones personales o en el más grande de la vida social y cultural; y de modo especial en la atención a los pobres.

    5. En muchos lugares, la evangelización comienza con la actividad educativa, a la que el trabajo misionero le dedica esfuerzo y tiempo, como el viñador misericordioso del Evangelio (cf. Lc 13,7-9; Jn 15,1), con la paciencia de esperar el fruto después de años de lenta formación; se forman así personas capaces de evangelizar y de llevar el Evangelio a los lugares más insospechados. La Iglesia puede ser definida “madre”, también por los que llegarán un día a la fe en Cristo. Espero, pues, que el pueblo santo de Dios realice el servicio materno de la misericordia, que tanto ayuda a que los pueblos que todavía no conocen al Señor lo encuentren y lo amen. En efecto, la fe es un don de Dios y no fruto del proselitismo; crece gracias a la fe y a la caridad de los evangelizadores que son testigos de Cristo. A los discípulos de Jesús, cuando van por los caminos del mundo, se les pide ese amor que no mide, sino que tiende más bien a tratar a todos con la misma medida del Señor; anunciamos el don más hermoso y más grande que Él nos ha dado: su vida y su amor.

    6. Todos los pueblos y culturas tienen el derecho a recibir el mensaje de salvación, que es don de Dios para todos. Esto es más necesario todavía si tenemos en cuenta la cantidad de injusticias, guerras, crisis humanitarias que esperan una solución. Los misioneros saben por experiencia que el Evangelio del perdón y de la misericordia puede traer alegría y reconciliación, justicia y paz. El mandato del Evangelio: “Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28,19-20) no está agotado, es más, nos compromete a todos, en los escenarios y desafíos actuales, a sentirnos llamados a una nueva “salida” misionera, como he señalado también en la exhortación apostólica Evangelii gaudium: “Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (n. 20).

    7. En este Año Jubilar se cumple precisamente el 90 aniversario de la Jornada Mundial de las Misiones, promovida por la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe y aprobada por el papa Pío XI en 1926. Por lo tanto, considero oportuno volver a recordar la sabias indicaciones de mis predecesores, los cuales establecieron que fueran destinadas a esta Obra todas las ofertas que las diócesis, parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos eclesiales de todo el mundo pudieran recibir para auxiliar a las comunidades cristianas necesitadas y para fortalecer el anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra. No dejemos de realizar también hoy este gesto de comunión eclesial misionera. No permitamos que nuestras preocupaciones particulares encojan nuestro corazón, sino que lo ensanchemos para que abarque a toda la humanidad.

    8. Que Santa María, icono sublime de la humanidad redimida, modelo misionero para la Iglesia, enseñe a todos, hombres, mujeres y familias, a generar y custodiar la presencia viva y misteriosa del Señor Resucitado, que renueva y colma de gozosa misericordia las relaciones entre las personas, las culturas y los pueblos.

    Francisco
    Vaticano, 15 de mayo de 2016,
    Solemnidad de Pentecostés

    29 de agosto de 2016

    Lema y cartel DOMUND 2016

    El próximo 23 de octubre se celebra la jornada del DOMUND, este año les invitamos junto al Papa Francisco a salir de nuestra tierra para llevar la luz del evangelio a las periferias más necesitadas. 



    El lema

    • “Sal... Es la invitación que nos hace el papa Francisco a salir de nosotros mismos, de nuestras fronteras y de la propia comodidad, para, como discípulos misioneros, poner al servicio de los demás los propios talentos y nuestra creatividad, sabiduría y experiencia. Es una salida que implica un envío y un destino.
    • ... de tu tierra” La expresión resulta evocadora del origen del que parte el misionero que es enviado a la misión, y también del destino al que llega. La misión ad gentes es universal y no tiene fronteras. Solo quedan excluidos aquellos ámbitos que rechazan al misionero. Aun así, también en ellos se hace presente con su espíritu y su fuerza.

    El cartel

    • El conjunto. Sobre un fondo blanco, el cartel muestra un primer y único mensaje: “DOMUND”, el día en que tiene lugar la Jornada Mundial de las Misiones. El resto de las informaciones son complementarias, para contextualizar la celebración tanto en el tiempo, como en el espacio virtual.
    • Las huellas. Son expresión del lema “Sal de tu tierra”. Los tonos empleados para las huellas del caminante y para el fondo son familiares a quienes desde hace muchos años han identificado los cinco continentes con colores distintos. El mandato de Yaveh Dios a Abrahán, para que saliera de su tierra y fuera a la tierra prometida, está permanentemente actualizado por los discípulos misioneros, que han hecho propia la repetida expresión del papa Francisco: “una Iglesia en salida”.
    • Las cruces. Es un detalle que podría pasar inadvertido, pero que permite distinguir esas pisadas de las de otras personas que salen de su tierra por otros motivos diversos. Las cruces que discretamente aparecen en la marca de esas huellas recuerdan la cruz que cada misionero o misionera recibe el día de su envío por parte de la Iglesia; cruz que es el distintivo de su misión de amor y misericordia, continuadora de la de Cristo.

    Los objetivos

    • Celebrar la Jornada Mundial de las Misiones, en comunión con toda la Iglesia, para vivir la dimensión universal de la fe y el compromiso de la caridad con los más pobres.
    • Invitar a todas las comunidades cristianas a participar en las actividades de información, formación y cooperación misionera organizadas con motivo del DOMUND.
    • Promover una corriente fraterna y solidaria de colaboración económica con las necesidades materiales de los misioneros y de las misiones, a través de las Obras Misionales Pontificias. 






    11 de agosto de 2016

    Gracias Mariano por tu labor

    Mariano Medina Sánchez se despide, tras nueve años, de su labor como Director diocesano de misiones y OMP. 

    Mariano Medina junto a la misionera Dominga durante una visita al secretariado.


    Estimado Anastasio, y delegados diocesanos de O.M.P. , soy Mariano Medina Sánchez, hasta ahora Delegado de misiones en la Diócesis de Canarias, algunos me conocen poco, pues por razones de salud, no he podido asistir durante varios años a los encuentros nacionales.

    Pero desde el momento en que me pidieron este servicio en la Diócesis he procurado estar cercano al mundo de la tarea misionera. Es mas lo que he recibido que lo que he podido aportar a esta hermosa labor. 

    Al llegar el momento de mi relevo, que he pedido en varias ocasiones, sólo puedo dar gracias por recibir una mirada de Iglesia universal y por descubrir el valor de la tarea de tantos misioneros en el mundo. Mis problemas son nada ante la grandeza de lo que ellos realizan, no sin dificultades.

    A todos los misioneros canarios que están por el mundo desde nuestra Iglesia diocesana, agradecerles su testimonio, siempre valioso, y que sepan que en lo que les pueda servir pueden contar conmigo.

    Al Sr. Obispo y equipo de vicarios, que me encomendaron esta tarea, a los compañeros de la Diócesis de Canarias y a todos los directores y profesores de los colegios e institutos y a los feligreses, todos generosos en compartir con los misioneros en su tarea evangelizadora, agradecer  su disponibilidad, tanto en la realización de las campañas misioneras como en el envío de las ofrendas que han realizado para seguir colaborando en la evangelización. 


    7 de julio de 2016

    La misión me cambió el corazón

    A Bárbara su #veranomisión le cambió el corazón.



    Me llamo Bárbara, soy de Tenerife y adoro la idea de que yo también formo parte de África. Creo que Dios puso en mi camino muchas personas y factores que me hicieron amar África y con ella descubrir la misión. Cuando Dios se hizo presente en mi vida con más fuerza la idea de salir a "misionear" se apoderó de mí. Hace dos veranos pude hacer realidad eso que sentía que Dios me pedía que hiciera, pude irme un mes a Burundi. No diría que eso me cambió la vida, siento que Dios cambió mi vida pero con la misión me cambió el corazón. Recuerdo con cariño un misionero que gritaba sonriendo a la gente al pasar "pedacitos de humanidad". Esos pedacitos de humanidad me tocaron el corazón, me han hecho ver la vida de otra manera y los hice parte de mi vida. Al volver a casa, tus esquemas están cambiados y otra realidad pasa a ser tuya también. Todo esto hace que no puedas estar quieto, necesitas estar conectado con la misión, hacer algo, y sobre todo, no dejar de orar. Siento que si te tocan el corazón de esta manera ya no puedes mirar hacia otro lado. Dios enamora de tantas formas… 

    El verano pasado, pude irme a Marruecos y compartir mi tiempo con inmigrantes. Fue una experiencia de las de abrir la mente y con ello abrir más el corazón. Si hay algo que me quedó claro durante ese tiempo, y a partir de él, es que para Dios somos especiales todos y cada uno de nosotros y que no debemos dejar que ninguno de esos seres especiales esté en peores condiciones que otro.

    Compartir lo vivido es hacerlo parte de los demás también. Formo parte de un grupo de animación misionera. Después de estas experiencias se ha afianzado más nuestro amor por la misión y las ganas de contagiar a otros de este amor. 

    Yo ya era una persona comprometida con la Iglesia, soy catequista y además animo a un grupo de jóvenes a no alejarse de Jesucristo, pues es el único que nos puede hacer felices de verdad. Con las experiencias misioneras ese amor de Dios que ya sentía ha quedado aun más reforzado y siento que ahora el compromiso es aún mayor.

    Creo que uso mucho la palabra corazón, pero es que al final es ahí donde vive Dios, donde se le siente, desde donde nos mueve. Y es que Dios es amor y el amor se siente en el corazón. El mundo cambia cuando nos amamos, el mundo cambia cuando somos hermanos. Doy gracias a Dios por haberme hecho entender esto "misioneando".

    Bárbara  Méndez  Pérez 
    GAMIR  de  Savia  Nueva 
    Misiones  Tenerife

    28 de junio de 2016

    Tal día como hoy, nació la fundadora de las Misioneras claretianas

    Tal día como hoy, nació María Antonia París fundadora, junto a San Antonio Mª Claret, de las Misioneras Claretianas. Nació en Vallmoll (Tarragona), el 28 de junio de 1813.

    Fundadores de los/las misioneros/as Claretianos/as


    María Antonia París, fue una mujer de personalidad firme, constante, profunda, de sensibilidad fina y delicada... firme en sus principios y a la vez abierta a las opiniones de los otros. Una mujer con un temple misionero que no se detuvo ante las dificultades, Dios le pide “una Orden nueva, pero no nueva en la doctrina sino en la práctica“, y a ello se dedica con la ayuda de San Antonio María Claret, a quien el Señor había designado para ayudarle en esta tarea.

    Un día el Señor le hizo el llamado de trabajar para la renovación de su Iglesia. En su vida, unió acción y contemplación; se hizo caridad para Dios y entrega en el servicio humano, procurando siempre y en todo “Enseñar y hacer fácil el camino a los demás”...
    En el misterio de María, bajo la advocación de la Inmaculada, encontró su modelo de vida. En su carisma destaca la centralidad de la Palabra de Dios, vivida y anunciada en la evangelización de todos los pueblos. Su actividad misionera brotó de su encuentro diario con el Señor en la oración y en la Eucaristía. Entendió que la misión se apoya en la vida de comunidad.

    Las Misioneras Claretianas, en fidelidad al carisma recibido de la Venerable María Antonia París y de San Antonio María Claret, se sienten llamadas a trabajar incansablemente en el anuncio de la Buena Noticia de Jesús… “Para que Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, sea conocido y amado por todos”.

    Concentran sus esfuerzos apostólicos en los campos de la educación, parroquias, y el trabajo misionero entre los más pobres. Igualmente, en la pastoral con familias, niños y jóvenes, el ministerio catequético y litúrgico y la atención a los emigrantes y refugiados. Y también en la promoción de la vida consagrada y la formación de sacerdotes; las casas de retiro y espiritualidad.

    HOY, en este 203 Aniversario de su nacimiento, NACEN dos nuevas Provincias: Provincia de Europa (España, Italia, Polonia y Ucrania) y Provincia de Latinoamérica (Argentina, Colombia Panamá, Perú y Venezuela).


     
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